jueves 3 de noviembre de 2011

¿Reforma educativa? ¿Para qué? ¿Para quién? ¿Por qué?

¿Se trata realmente de un intento de "reforma educativa" o una mera bazofia redactada por burócratas de cuarta? ¿Puede llamársele reforma a algo que es un panegírico de las maneras de comportamiento y salud recomendadas por el Tío Sam? ¿Será que una reforma que busca seguir desfinanciando la educación colombiana podría servir para nuestro futuro común? ¿Está representada la diversidad y complejidad de cuestiones relacionadas con la educación colombiana, en un proyecto que parece un placebo frente a la magnitud de los problemas históricos de la educación superior en el país?




¿El ánimo de lucro para una actividad esencial al desarrollo social, económico, cultural, etc. es un argumento que respeta la democracia? ¿Puede alguien sensato pensar en la educación meramente como un servicio sujeto a la demanda y la oferta del mercado, máxime en países de tantas desigualdades económicas y sociales como el nuestro? ¿No es tal vez esta la oportunidad para discutir de veras y con toda la participación posible la educación que todos estamos necesitando?







¿No es permitido acaso ya en nuestro país que sean creadas universidades y toda suerte de centros de educación superior privados generadores de lucros para sus dueños? ¿Será que precisan ahora tomar la infraestructura pública para no tener que hacer inversiones en la construcción de esos nuevos centros para el lucro privado? ¿No es esto un oportunismo intolerable? ¿Es de esa manera que funcionan las cosas en el estado colombiano, que se dice social de derecho? ¿Será que con una reforma de mala calaña podrán remediarse las inequidades y estigmas existentes para quienes no puede acceder a los escasísimos cupos que ofrece la educación superior pública colombiana?





¿Por qué habríamos de aceptar semejante basilisco que está atrofiando nuestra visión de futuro?








¿No será mejor manifestarnos combinando diversas formas de presión para que se haga sentir nuestra voluntad general de tener una educación libre, gratuita y de calidad, que pueda asegurar nuestro bienestar común y no el bienestar privado? ¿Seguiremos pasivos ante ese anhelo popular que se viene sintiendo también en Chile desde hace ya seis meses?



1 comentarios:

Pato Mora dijo...

Los estudiantes también toman Sprite y les gusta su nuevo graffiti http://bit.ly/GraffitiSprite