El tiempo de la prosperidad a debe desemboca en la turbulencia económica y social de finales de los años 1920s. Por esto las manifestaciones de 1929 en contra de la masacre de las bananeras y el nombramiento del General Cortés Vargas en la comandancia de la policía capitalina serían reprimidas por la guardia presidencial. Estos cuerpos asesinarían el día 8 de junio de ese año a Gonzalo Bravo Pérez, estudiante de leyes de la Universidad Nacional de Colombia, y quien participaba aquel día en las jornadas estudiantiles.
Lamentable situación que también volvería a repetirse en la “Atenas Suramericana” en los días de junio de 1954, sólo 25 años después. Aquel 8 las balas eliminarían a Uriel Gutiérrez. Al día siguiente serían también ejecutados entre otros Álvaro Gutiérrez, Elmo Gómez Lucich, Hernando Morales, Rafael Chaves Matallana, Jaime Moure Ramírez, Hernando Ospina López, Hugo León Vásquez y Jaime Pacheco. Entonces se llegó hasta el extremo de nombrar un coronel como rector del alma máter.
Hechos descabellados que señalan la violencia histórica contra los sueños estudiantiles y la libertad de investigación y de cátedra. Contra el proceso de construir un mejor sistema educativo superior enfocado hacia una nueva era de información, participación y conocimiento. La concentración del espíritu mezquino en el uso de la fuerza ha sido la talanquera para este avance científico, educativo y mental, mientras se distrae tales situaciones con el manto que crean los propios criminales con sus falsas banderas.
En la oscura lucha contra el olvido la luz de estos estudiantes brilla como el astro rey en el día más largo del solsticio. Por eso hoy este réquiem para no olvidar aquella infamia. La de la oposición de la fuerza contra la razón y el conocimiento. La del desprecio de la naturaleza y la cultura.
Hoy, 80 años después, el sol sigue siendo testigo de esta barbarie contra el prójimo a través de la fuerza y la violencia. Las noticias de Perú comunican por estos días la muerte de varias decenas de indígenas de la selva amazónica, con las armas que el pueblo ha otorgado a las instituciones para su defensa. Armas que hoy se han vuelto contra el hermano para desconocer el hambre y opacar el mañana de estos pueblos originarios –y por extensión de los pueblos suramericanos.
El ultraje sigue al orden del día. Cualquier parecido con la realidad no es pura coincidencia histórica. La educación superior colombiana sigue tan vilipendiada como en aquellos tiempos, siendo relegada además a los últimos lugares del sostén público.
martes 9 de junio de 2009
A 80 AÑOS Y UN DÍA DEL ASESINATO DE GONZALO BRAVO PÉREZ
jueves 21 de mayo de 2009
MANZANA MALSANA: CIENCIA Y EDUCACIÓN SUPERIOR EN COLOMBIA
Las armas deben ser para la defensa del pueblo, porque de este emana el poder público y la legitimidad en cuanto al uso de aquellas, y no para su represión. Por eso Manuel y su familia, que len han pagado tributo al estado mismo, no entienden cómo una fuerza represiva pueda hacer esto con unos muchachos que lo que están buscando son mejores oportunidades para su vida. Sin embargo, esto es lo que menos importa en la actualidad, según un desfigurado esquema democrático. El mismo Manuel comenta irónicamente que si hubiera muerto lo hubieran presentado quizá como a un guerrillero o tal vez un miliciano falso positivo. Pero hoy damos gracias a Dios porque aún puede asistir a las aulas del alma máter, buscando terminar sus estudios para conseguir un futuro tal vez mejor. En donde la brutalidad de la fuerza no opaque la razón y la vida.
jueves 7 de mayo de 2009
EDUCACIÓN, CIENCIA Y TECNOLOGÍA PARA LOS PUEBLOS
En aquel negro agosto de 1945, cuando dos aviones descargaron sendas bombas atómicas en las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki, el mundo asistiría al mayor ataque terrorista jamás ejecutado. Y lo peor, la creación posterior de una falsa conciencia en torno a la necesidad de aquella decisión para salvaguarda del pueblo estadounidense. Sin embargo nada más lejano de la realidad. Estado no es lo mismo que pueblo; y entre el pueblo estadounidense pueden encontrarse muchos entre quienes no ocultan estas y otras aberraciones (Noam Chomsky, Michael Moore, Martin Luther King, etc.) de la prepotencia como estrategia.
Una estrategia que ha usurpado también campos tan trascendentales como la educación, la ciencia y la tecnología, con la misión precisa de servir a este tipo de ataques contra colectivos inermes y al olvido frente a su ejecución. Nada más ingrato que estos tres pilares de la humanidad se hayan visto tan estropeados por la mezquindad y la barbarie.
Si existen la educación, la ciencia y la tecnología como valores primordiales de nuestra civilidad, estos quedan cuestionados con tales intervenciones armadas que no buscan sino generar desconsuelo y horror entre quienes lo padecen. No es este el mejor destino para tan dignas compañeras del género humano.
Lástima que sea esta la visión del primer mundo, donde, tal como señala Riechmann, "los objetivos de búsqueda del conocimiento y mejora de la condición humana perdieron importancia constantemente frente a la ganancia de poder." Lo cual estuvo en la base misma de la balanza que desestimó tantas vidas humanas y el respeto por la madre tierra.
Hoy más que nunca los pueblos reclaman educación, ciencia y tecnología, pero no de aquellas que buscan alienarlos con el menoscabo de su libertad; de su derecho a ser humanos y creer que aquella inmensa explosión de energía pudo utilizarse tal vez para llegar a Marte o al menos para brindarle electricidad a los pueblos centro y sur americanos. Sin embargo, no es esa la historia de la postguerra.
martes 18 de noviembre de 2008
SE NOS ACABÓ EL AMOR
Así como son solicitadas nuestras bases de datos, que contienen información tan importante para la seguridad e intimidad de los estudiantes universitarios, debemos solicitarle a algunas instituciones estatales, la base de datos de todos sus cuadros. Esta información también nos daría la certeza necesaria para conocer objetivamente cuáles de sus funcionarios y guardias están acabando con sindicalistas, estudiantes, indígenas, campesinos, etc., perjudicados indudablemente por el abuso de la autoridad como conducta ordinaria en los últimos años en Colombia.
No se puede confundir al país y, especialmente, al mundo con mentiras sobre una supuesta democracia. La coacción y la fuerza no deben primar sobre la libre personalidad, opinión y expresión de los colombianos. No se puede vulnerar impunemente la voluntad popular del constituyente de 1991. Este no parece ser ya un estado social de derecho; más bien una sociedad fragmentada y manipulada por un estado y unos medios tradicionales de comunicación (las chapas dadas en las pintas de las paredes: Radio Casa de Nariño, R. C. N., y Paracol no son gratuitas) que azuzan la tranquilidad y la convivencia pacífica ciudadana.
En tal caso son decretadas todo tipo de medidas legislativas desesperadas, ante el infortunio de la actual caída de la economía de mercado y la tristeza de no reconocer que vamos tal vez como el cangrejo o peor aún. Pero es también una oportunidad certera para develar la falsa conciencia, en la cual subyace en parte la hegemonía de un régimen capitalista que no muestra señas de traer la tan anhelada paz y bienestar entre los pueblos.
Aquí el sol tampoco se puede tapar con las manos. Las protestas de los últimos meses confirman la tendencia de una desmejora constante en materia de atención de la población nacional, por parte de las instituciones colombianas y su inserción en una nueva fase económica que la catapulte hacia el siglo XXI, en su verdadera potencialidad para el contexto regional suramericano. Esa falencia es la que puede seguir perjudicando la economía regional hasta el punto de que si no cambiamos este rumbo nos veremos abocados a soportar graves problemas sociales en los próximos años en todo el país.
Bienvenidos sean estudiantes, desempleados, corteros, camioneros, indígenas, campesinos, en fin, todo tipo de trabajadores y personas de nuestra extensa geografía. En nuestra universidad si deben caber ustedes todos colombianos y sus descendientes. Una universidad pública nunca debe ser exclusiva; porque de lo contrario estaríamos asistiendo a la muerte segura de lo poco público que aún queda en ella.
miércoles 22 de octubre de 2008
Introducción a la coacción democrática
Mientras por un lado el país se consagra a las vírgenes, por el otro las balas y las heridas son el pan común de este curso de introducción. Cuánto de dichoso estaría el mismo Maquiavelli de seguir constatando hasta ahora que el poder, construido sobre bases mercenarias, no es muy buena garantía para legitimar en el tiempo al estado.
La misma Agencia Francesa de Prensa (que maneja un mayor número de fuentes que RCN o Caracol y realiza un importante trabajo de inmersión), señala algunos de los desmanes más característicos de estos días contra los nativos surcolombianos. Léase la siguiente nota publicada hoy por AFP:
Marcha indígena por tierras deja al menos un muerto en Colombia
Miles de indígenas de Colombia iniciaron este martes una marcha a Cali (suroeste) reclamando tierras y respeto a su autonomía, en la que fue asesinado al menos uno de ellos, en medio de un agitado clima social que incluye un paro de empleados públicos el jueves.
Según Feliciano Valencia, uno de los dirigentes indígenas locales, los muertos fueron dos. Mientras, el coronel Jorge Cartagena, comandante del Escuadrón Móvil Antidisturbios de la Policía (Esmad), confirmó un muerto. El fallecido recibió cuatro disparos de arma corta en la espalda, agregó.
"Responsabilizamos de estos hechos a la fuerza pública, porque los únicos que estaban allí eran miembros del Ejército y el Esmad", declaró Valencia a la AFP, señalando que otras cinco personas sufrieron heridas de bala.
Por su parte, en Bogotá el presidente Alvaro Uribe acusó a Daniel Piñacué -uno de los líderes de las protesta- de "incitar a la violencia", y pidió a los jueces que lo investiguen.
Portando ataúdes de cartón, entre 10.000 y 12.000 aborígenes del departamento de Cauca salieron a las 09H45 locales (14H45 GMT) de La María, una reserva indígena del municipio de Piendamó (suroeste), para un recorrido de 120 km que debería concluir el viernes.
La caminata, que según los organizadores es "pacífica", ocurre una semana después de que choques entre nativos y policías en Cauca dejaran un indígena muerto y un centenar de heridos, incluido un agente que perdió las manos por la explosión de un artefacto.
Los manifestantes, con su vestimenta tradicional y bastones de madera, avanzan por un costado de la vía Panamericana, que comunica con Ecuador, escoltados por la Policía, y transportan toneladas de alimentos en vetustos camiones.
"Vamos rumbo a Cali, donde pretendemos que el señor presidente nos dé la cara", dijo Piñacué.
Los manifestantes también piden el cese de los asesinatos de indígenas y rechazan un TLC con Estados Unidos.
Piñacué advirtió que los nativos están dispuestos a caminar hasta Bogotá si Uribe se niega a hablar con ellos en Cali (470 km al suroeste de la capital).
"Estamos en las mejores condiciones físicas para avanzar hacia la Casa de Nariño (sede presidencial) y reunirnos ahí con todos los marchantes", señaló a periodistas.
Uribe, que exige a los aborígenes disculparse con la fuerza pública y asegura que la protesta es alentada por la guerrilla de las FARC, denunció el lunes la existencia de "un sector radical que no está interesado en acuerdos, sino que tiene una concepción política de odio, ocio y violencia".
También advirtió que no permitirá nuevos bloqueos en la Panamericana.
Uribe anunció el fin de semana la compra de unas 7.000 hectáreas en Cauca para entregarlas a los indígenas, pero éstos rechazaron la oferta indicando que unos 400.000 de los suyos carecen de tierras en todo el país.
Rodrigo Quira, coordinador de la guardia indígena del Cauca, denunció que el gobierno ha incumplido acuerdos sobre devolución de territorios ancestrales. "Es una marcha de visibilización; no queremos que nos cataloguen de terroristas y pedimos que se firme la declaración de los pueblos indígenas (de la ONU)", dijo a la AFP.
La marcha ocurre en un clima de agitación social que incluye un paro de 24 horas el jueves de los empleados estatales, convocado por el mayor sindicato del país, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), contra el gobierno.
A ello se suma una huelga iniciada el lunes por los funcionarios del servicio de impuestos y aduanas (DIAN) y la que mantienen los cortadores de caña de azúcar desde hace un mes.
El Ejecutivo denunció el lunes que las protestas son orquestadas por sectores opositores y buscan desestabilizarlo, lo que fue rechazado por la CUT que responsabilizó al gobierno de eventuales atentados contra su dirigencia.
Tomado de:
Agence France-Presse - 22.10.2008 01:03
martes 21 de octubre de 2008
EL PAÍS DE LA FUERZA
Triste pero cierto. Es más que una cuestión de educación pública superior. Es la represión constante y el menoscabo de la libertad y el derecho lo que nos conduce al precipicio. Es la temida sangre que brota de los cuerpos por el acallamiento de las balas. Es el sur de nuestra Colombia que reclama también el legítimo derecho de morar dignamente y movilizarse libremente en su territorio. Es una historia que no podemos olvidar:
http://es.youtube.com/watch?v=KS6zqMPS34k
miércoles 23 de julio de 2008
Cobertura nacional educativa superior
¿Puede el desarrollo y la investigación, con fomento apenas en 7 sedes del país, contribuir con las sociedades regionales colombianas de hoy, tan necesitadas de una mayor atención científica, educativa y tecnológica?